La historia de este sitio arqueológico me fascina: en los años 70 la arqueología Mexicana establecida tenía una visión centralista. Se creía que en México las grandes culturas eran los Mexicas (Aztecas) y los Mayas, en el centro y en el Sur este del País respectivamente. Según esta visión en el resto del país había poco que descubrir, especialmente en el norte y en el occidente de México. Sin embargo un norteamericano Phil Weigand se aventuró a creer algo diferente, llego a la zona de los valles en Jalisco, muy cerca del pueblo de Tala y de la ciudad de Guadalajara con la idea de encontrar algo . Pronto encontró rumores de unas ruinas en las montañas cerca del pueblo de Teuchitlán. Ahí comenzó a observar el sitio y empezó a trabajar en él. Tardo 20 años en documentar el sitio lo suficiente para que los gobiernos de Jalisco, Michoacán y el INAH le dieran credibilidad. No solo contradijo a la arqueologia establecida si no que encontro u...